viernes, 19 de mayo de 2017

Pregunta sobre la validación de las emociones del otro

Recibí esta noche (mayo 18 de 2017) la siguiente pregunta:

"Estoy de acuerdo con la validación pero sigo sin entender bien cómo hace una persona para validar y al tiempo poner un límite. Por ej en orden a respetar a tu pareja se puede reconocer un asunto e incluso disculparse. Supongamos que el ofendido continua enojado por días, pues lo que sucedió lo impactó de un modo tal que pasaron los días y no se recupera. Que hace quien espera si en serio siente que el asunto no da para tanto, o en su defecto que hace si por la distancia se siente dejado a un lado. Lo que te quiero decir es hay una línea muy fina entre los dos contextos, qué es validar al otro y en qué punto es sano intervenir para aclarar la situación. Igual puede pasar en todas las relaciones, entre compañeros, amigos, familiares. Se necesita desarrollar una empatía muy sensitiva y conocer al otro para validar y nutrir la relación. En mi opinión la validación efectiva no es simple.

Respuesta:

De acuerdo, la validación no es simple.
El ejemplo que pones es bueno para pensar lo siguiente: no existe auténtica validación del otro si no existe autenticidad con nosotros mismos y auto-validación.

Si la persona que ofendió a la otra siente que es demasiada seriedad, demasiada indignación, demasiado tiempo, también es su sentir y es bien que lo valide, que se valide a sí misma. Eso no significa invalidar el sentir del otro.

Si la persona en el ejemplo se siente cansada de esperar debe actuar sin tratar de cambiar al otro.
si quiere y si hay el espacio y momento de expresarle lo que siente (que ya no le parece, que se cansó de esperar, etc) hacerlo con respeto y sin la idea de que el otro cambie.

Si no quiere o si no hay el espacio o el tiempo debido también a que el otro sigue ofendido, actuar, actuar de acuerdo a cómo estés sintiendo. Si la persona no quiere esperar más, no debería seguir esperando más.

Si lo auténtico es que la persona no acepta del otro que se indigne por tanto tiempo, no le parece que el otro le tome tanto tiempo "recuperarse", como dices tu en el ejemplo, eso es lo real, no acepta eso, eso no implica que lo invalide, es su experiencia con eso, mientras lo respete, mientras no trate mal al otro por ser como es, mientras no intente corregirlo, direccionarlo hacia como le parezca que debe ser, entonces no hay invalidación.

martes, 4 de abril de 2017

meditación anapana - dos prejuicios sobre la meditación

Hablaré, esta vez, de dos prejuicios sobre la meditación.

El primer prejuicio es que la meditación equivale a relajación
Puede que si existan técnicas o ejercicios de meditación tendientes también a la relajación o acompañados de relajaciones. Pero no necesariamente la meditación implica relajación.

Por un lado la meditación es un trabajo. Implica un ejercicio de la atención en concentrarse y eso implica dificultad y uso de energía (*). Por otro lado, a través de la meditación puede suceder que afloren ansiedades, aflicciones, dolores físicos, y esto conlleva incomodidad y tensión.

(*) Evado aquí la palabra "esfuerzo" porque, aunque suene contradictorio, hay un sentido en el que no debe haber esfuerzo. Me refiero a sufrir por meditar, u obsesionarse con meditar, esforzarse. Debe ser natural, "sin esfuerzo". Debe ser grácil.

El segundo prejuicio es: la mente se calma con la meditación.

Este es muy extendido y se ha naturalizado. Expresiones como "vaciar la mente" ya incluso hacen parte de la cultura popular. O el famoso "Too many mind" de la película El último samurai.

En el caso de la meditación anapana el objetivo no es calmar la mente, ni para poder meditar es necesario que la mente se calme.

Lo que comenzamos a observar al meditar es que la mente está siempre activa. Nuestro ejercicio es que aunque sea así podamos concentrar nuestra atención en la respiración. Es decir, que la atención no se distraiga con el espectáculo de la mente, ni sus laberintos que muchas veces sin darnos cuenta nos enredan y arrastran nuestra atención.

Sin que podamos atribuir una intencionalidad o voluntad a la mente, en sentido metafórico diría que la mente siempre está seduciendo a la atención. El trabajo en la anapana es darse cuenta de esa dinámica y mantener la atención en la respiración.

Mientras más tiempo nos hemos dedicado a meditar si puede pasar (o no) que, indirectamente, la mente se vuelva gradualmente menos turbulenta, pero el trabajo de la meditación anapana no es sobre la mente sino en la atención.






lunes, 9 de enero de 2017

Breve diccionario de las reuniones germinales

Germinal

Del lat. germinālis.
1. Perteneciente o relativo al germen.


Germen

Del lat. germen.
1. Esbozo que da principio al desarrollo de un ser vivo.
2. Parte de la semilla de que se forma la planta.
3. Primer tallo que brota de una planta.
4. Microorganismo patógeno.
5. Principio u origen de una cosa material o moral.


Germinar

Del lat. germināre.
1. Dicho de un vegetal: Comenzar a desarrollarse desde la semilla.
2. Dicho de algo moral o abstracto: Brotar, crecer, desarrollarse. Germinar las virtudes, los vicios, la libertad.


Brotar 

De brote.
1. Dicho de una planta: Nacer o salir de la tierra. Brotar el trigo.
2. Dicho de una hoja, de una flor o de un renuevo: Nacer o salir en la planta.
3. Dicho de una planta: Echar hojas o renuevos. Este árbol empieza a brotar.
4. Dicho del agua: Manar, salir de los manantiales.
5. Dicho especialmente de las viruelas, del sarampión o de los granos
6. Dicho de una cosa: Tener principio o empezar a manifestarse.
7. Dicho de la tierra: Echar plantas, hierba, flores, etc.
8. Arrojar, producir.


Brote

Del gót. *brŭt; cf. a. al. ant. broz.
1. Pimpollo o renuevo que empieza a desarrollarse.
2. Acción de brotar (‖ empezar a manifestarse). Brote de viruela, de racismo.

Intensidad

De intenso.
1. Grado de fuerza con que se manifiesta un agente natural, una magnitud física, una cualidad, una expresión, etc.
2. Vehemencia de los afectos del ánimo.


Intenso

Del lat. intensus.
1. Que tiene intensidad.
2. Muy vehemente y vivo.


Expresión

Del lat. expressio, -ōnis.
1. Acción de expresar. La libre expresión del pensamiento.
2. Especificación, declaración de algo para darlo a entender.
3. Palabra, locución o conjunto de palabras sujetas a alguna pauta.
4. Efecto de expresar algo sin palabras.
5. Manifestación de los afectos y de las emociones por medio de la gesticulación.
6. Cosa que se regala en demostración de afecto a quien se quiere obsequiar.
7. Plano de expresión
8. En algunas corrientes de la fraseología, combinación fija de palabras que permite escasa variación morfológica y que tiene valor de enunciado.
9. Conjunto de términos que representa una cantidad.
10. Acción y efecto de exprimir. Zumo obtenido por expresión de plantas medicinales.
11. Memorias (‖ saludo por escrito o por medio de tercera persona).


Animar

Del lat. animāre.
1. Infundir vigor a un ser vivo.
2. Infundir ánimo o energía moral a alguien.
3. Incitar a alguien a una acción. Le animó a ir al cine.
4. Dar vida o animación a una obra de arte.
5. Comunicar a una cosa inanimada vigor, intensidad y movimiento.
6. Dar movimiento, calor y vida a un concurso de gente o a un paraje.
7. Dicho del alma: Dar vida al cuerpo.
8. Vivir, habitar.
9. Cobrar ánimo y esfuerzo.


Inspirar 

Del lat. inspirāre 'soplar'.
1. Aspirar el aire exterior hacia los pulmones.
2. Infundir o hacer nacer en el ánimo o la mente afectos, ideas, designios, etc.
3. Sugerir ideas o temas para la composición de una obra literaria o artística.
4. Dar instrucciones a quienes dirigen o redactan publicaciones periódicas.
5. Dicho de Dios: Iluminar el entendimiento de alguien y mover su voluntad.
6. Sentirse motivado por alguien o algo para el desarrollo de la propia creación. Falla se inspira en temas populares.
7. Dicho de una obra, especialmente artística: Encontrar su aliciente o modelo en algo o en alguien. Su novela se inspira en la vida de Quevedo.
10. Decidirse, determinarse a hacer o decir algo. Se animó a venir.


Alentar 

Del lat. vulg. *alenitāre, por *anhelitāre, y este de anhelāre 'respirar, alentar'.
1. Animar, infundir aliento o esfuerzo, dar vigor a alguien o algo.
2. Absorber el aire,
3. Cobrar ánimo,
4. Descansar del trabajo.
5. Mejorar, convalecer o restablecerse de una enfermedad.


Excitar 

Del lat. excitāre.
1. Provocar o producir una reacción o una respuesta en algo o en alguien.
2. Ocasionar o estimular un sentimiento o pasión. Su riqueza excita la envidia de sus compañeros.
3. Causar en alguien entusiasmo, enojo o alegría. La idea del viaje me excita. Se excita con la falta de puntualidad de sus empleados.
4. Producir a alguien nerviosismo o impaciencia. El niño se excita con las visitas.
5. Despertar deseo sexual.
6. Producir o intensificar, mediante un estímulo, la actividad de una célula, órgano u organismo.
7. Crear un campo magnético mediante el paso de una corriente eléctrica por un conductor, como en un electroimán.
8. Poner en oscilación un circuito eléctrico.
9. Hacer pasar un electrón de un nivel cuántico a otro más elevado en un átomo.



Infundir 

Del lat. infundĕre.
1. Causar en el ánimo un impulso moral o afectivo. Infundir miedo, fe, cariño.
2. Dicho de Dios: Comunicar al alma un don o una gracia.
3. Echar un líquido en un recipiente.
4. Poner un simple o medicamento en un líquido por cierto tiempo.


Afectar

Del lat. affectāre.
1. Poner demasiado estudio o cuidado en las palabras, movimientos, adornos, etc., de modo que pierdan la sencillez y naturalidad.
2. Fingir (‖ dar a entender lo que no es). Afectar celo, ignorancia.
3. Dicho de una cosa: Hacer impresión en alguien, causando en él alguna sensación.
4. Atañer o incumbir a alguien.
5. Menoscabar, perjudicar, influir desfavorablemente.
6. Producir alteración o mudanza en algo.
7. Dicho de una enfermedad o de una plaga: Producir o poder producir daño en algún órgano o a algún grupo de seres vivientes.
8. Imponer gravamen u obligación sobre algo, sujetándolo el dueño a la efectividad de ajeno derecho.
9. Destinar una suma o un bien a un gasto o finalidad determinados.
10. Destinar bienes o derechos a un uso o servicio público.
11. Apetecer y procurar algo con ansia o ahínco.
12. Anexar (‖ unir).


Mover

Del lat. movēre.
1. Hacer que un cuerpo deje el lugar o espacio que ocupa y pase a ocupar otro.
2. Menear o agitar una cosa o parte de algún cuerpo. Mover la cabeza.
3. tr. Dicho de una persona o de una cosa: Dar motivo o estímulo a alguien para algo. Aquella injusticia nos movió a intervenir. Mover a risa, a piedad, a lágrimas.
4. Causar u ocasionar algo.
5. Alterar, conmover.
6. Excitar o dar principio a algo en lo moral. Mover guerra, discordia, trato.
7. Abortar el feto. Era u. t. c. intr.
8. Dicho de una planta: Empezar a brotar por la primavera.
9. Principiar un arco o bóveda.
10. Echar a andar, irse.

Sentir

Del lat. sentīre.
1. Experimentar sensaciones producidas por causas externas o internas.
2. Oír o percibir con el sentido del oído. Siento pasos.
3. Experimentar una impresión, placer o dolor corporal. Sentir fresco, sed.
4. Experimentar una impresión, placer o dolor espiritual. Sentir alegría, miedo.
5. Lamentar, tener por doloroso y malo algo. Sentir la muerte de un amigo.
6. Juzgar, opinar, formar parecer o dictamen. Digo lo que siento.
7. En la recitación, acomodar las acciones exteriores a las expresiones o palabras, o darles el sentido que les corresponde. Sentir bien el verso.
8. Presentir, barruntar lo que ha de sobrevenir. U. especialmente hablando delos animales que presienten la mudanza del tiempo y la anuncian con algunas acciones.
9. Dicho de una persona: Formar queja de algo.
10. Padecer un dolor o principio de un daño en parte determinada del cuerpo. Sentirse de la mano, de la cabeza.
11. Hallarse o estar de determinada manera. Sentirse enfermo.
12. Considerarse, reconocerse. Sentirse muy obligado.
13. Dicho de una cosa: Empezar a abrirse o rajarse. Sentirse la pared, el vidrio, la campana.
14. Dicho de una cosa: Empezar a corromperse o pudrirse.

sin sentir

1.  Inadvertidamente, sin darse cuenta.



Vivir

Del lat. vivĕre.
1. Tener vida.
2. Durar con vida.
3. Dicho de una cosa: durar
4. Pasar y mantener la vida. Francisco tiene con qué vivir. Vivo de mi trabajo.
5. Habitar o morar en un lugar o país.
6. Obrar siguiendo algún tenor o modo en las acciones, en cuanto miran a la razón o a la ley.
7. Mantenerse o durar en la fama o en la memoria después de muerto.
8. Acomodarse a las circunstancias o aprovecharlas para lograr sus propias conveniencias. Enseñar a vivir. Saber vivir.
9. Dicho de una cosa: Estar presente en la memoria, en la voluntad o en la consideración.
10. Dicho de Dios: Estar en la memoria, en la voluntad o en la consideración yasistir particularmente a alguien con sus inspiraciones.
11. Estar (‖ permanecer con cierta estabilidad). Vivir descuidado. Vivir ignorante de algo.
12. tr. Sentir o experimentar la impresión producida por algún hecho o acaecimiento. Hemos vivido momentos de inquietud. Todas sus alegrías y suspenas las vivimos nosotros.



Presente

Del lat. praesens, -entis.
1. Que está delante o en presencia de alguien, o concurre con él en el mismo sitio. Las personas presentes votaron a favor. 
2. Dicho del tiempo: Que es aquel en que está quien habla.
3. Obsequio, regalo que alguien da a otra persona en señal de reconocimiento ode afecto.
4. Tiempo que sitúa la acción, el proceso o el estado expresados por elverbo en un lapso que incluye el momento del habla.
5. Forma verbal que corresponde al presente. El presente de indicativo de cantar es canto.


Reunión

1. Acción y efecto de reunir.
2. Conjunto de personas reunidas.


Círculo

Del lat. circŭlus, dim. de circus 'cerco'.
1. Área o superficie plana contenida dentro de una circunferencia.
2. Circunferencia (‖ curva).
3. Cosa con forma de círculo.
4. Circuito o corro.
5. Club o sociedad con fines recreativos o culturales.
6. Casino (‖ asociación de adeptos a un partido político).
7. Local o edificio donde se reúnen los miembros de un círculo.
8. Conjunto restringido de personas que se agrupan con un fin particular.
9. Sector o ambiente social. Círculos financieros, aristocráticos, sindicales.



Encuentro

De encontrar.
1. Acto de coincidir en un punto dos o más cosas, a veces chocando una contra otra.
2. Acto de encontrarse (‖ dar con alguien o algo).
3. Oposición, contradicción.
4. Discusión, pelea o riña.
5. Entrevista entre dos o más personas, con el fin de resolver o preparar algún asunto.
6. Reunión de expertos en alguna materia con el fin de intercambiar opiniones y experiencias.
7. Acción y efecto de topetar (‖ dar con la cabeza).
8. En el juego de dados y en algunos de naipes, concurrencia de dos cartas o puntos iguales; p. ej., cuando vienen dos reyes, dos doses, etc.
9. Ajuste de estampaciones de colores distintos.
10. Lance del juego del billar en que la carambola se produce por retruque.
11. Competición deportiva.
12. Ceremonia que se celebra por Semana Santa en algunos pueblos, consistente en que una imagen de Jesús y otra de la Virgen, después de recorrer calles distintas, se encuentran en una plaza.
13. Sobaco (‖ arranque del brazo con el cuerpo).
14. Macizo comprendido entre un ángulo de un edificio y el vano más inmediato.
15. Ángulo que forman dos carreras o soleras.
16. Choque, por lo general inesperado, de las tropas combatientes con sus enemigos.
17. En las aves, parte del ala, pegada al pecho, desde donde empieza esta.
18. En los cuadrúpedos mayores, puntas de las espaldillas que por delante se unen al cuello.
19. Maderos con que los tejedores de lienzos aseguran el telar para que no decline a una ni a otra parte.
20. Claros que se dejan al imprimir para estampar allí letras con tinta de otro color.


Encontrar

Der. del lat. vulg. in contra 'en contra'.
1. Dar con alguien o algo que se busca.
2. Dar con alguien o algo sin buscarlo.
3. Dicho de una persona: Tropezar con otra.
4. Oponerse a alguien, enemistarse con él.
5. Dicho de dos o más personas o cosas: Hallarse y concurrir juntas a un mismo lugar.
6. Hallarse en cierto estado. Encontrarse enfermo.
7. Opinar diferentemente, discordar de otros.
8. Conformar, convenir, coincidir.
9. Hallar algo que causa sorpresa. Se encontró con aquella catástrofe.


Silencio

Del lat. silentium.
1. Abstención de hablar.
2. Falta de ruido. El silencio de los bosques, del claustro, de la noche.
3. Falta u omisión de algo por escrito. El silencio de los historiadores contemporáneos. El silencio de la ley. Escríbeme cuanto antes, porque tan largo silencio me tiene con cuidado.
4. Pasividad de la Administración ante una petición o recurso a la que la ley da un significado estimatorio o desestimatorio.
5. Toque militar que ordena el silencio a la tropa al final de la jornada.
6. Pausa musical.



Referencia de todas las definicionesReal Academia Española. Diccionario de la lengua española
http://dle.rae.es/?w=diccionario

domingo, 18 de diciembre de 2016

testimonio de una reunión germinal


Llego al lugar, que inusual me resultó el hecho de encontrarlos así, mesa redonda, me causó pánico, no sabía que sucedía; el profesor me pide ocupar un lugar en dicha circunferencia y debo aceptar que no era algo que quisiera hacer, sin embargo lo hice; transcurridos los minutos sigo sin comprender, me siento perdida, todos se miran con todos, no logro descifrar, aguanto la respiración, la postura caporal de todos ellos me genera impotencia, mi salivación aumenta y la tensión invade mi cuerpo, rompo el silencio pero me avergüenzo, busco entender la dinámica y los cuestiono, pero en respuesta de ello solo recibo toda su atención, lo cual me genera un tensión corporal terrible, siento que la respiración y el pulso aumentan, que mi rostro se sonroja y que me garganta muy difícilmente me deja pronunciar palabra, sin embargo sigo, puedo notar que aquellos que no querían hablar están por hacerlo y aquellos que se encontraban dispersos, prestan su atención.

Posteriormente la energía del lugar cambia, mientras relato mis experiencias y digo porque razón no puedo callar, porque siento que debo decirlo todo como lo pienso y como lo siento, capto algunos rostros desaliñados, con ojos llorosos y apretando los labios para no soltar lo que no se puede guardar, entonces cierro la boca y dejo que el silencio nos invada, se torna incomodo hasta que alguien más por fin toma la postura valerosa de decir todo aquello que piensa, es la monitora, narra cómo se siente en ese momento y como estar en un germinal le parece una experiencia de no perderse. De pronto una chica, pelirroja ella, cara pequeña y de piel muy tersa habla, no lo esperábamos, fue muy espontáneo, sus ojos brotan lágrimas, que momento, dice sentirse identificada con algunas cosas que comenté, me sentí un poco apenada, pero sus ojos se llenaron de lágrimas y en su garganta un nudo apareció, me sentí un poco dolorida de oírle tan triste. Luego aparecieron historias similares, donde los que se animaron, pudieron dejar exorcizar cosas que traían guardadas.

Al pasar los minutos un silencio inquietante surgió, nos mirábamos unos a otros, de la nada, se escuchan risas y par de segundos todos nos sentimos invadidos, carcajadas aquí y allá, era incontrolable, fue nuestra manera de evadir un extraña sensación que allí surgió y así finaliza el germinal, luego de que fue dificultoso comunicarnos, dijimos mucho, algunos con sus miradas, con lágrimas, solo escuchando, hablando algunos otros, pero todos dejaron algo y se llevaron algo.

Nunca había participado en un germinal, de hecho no había escuchado de algo así, al principio me pareció un loca idea, pero vaya, me gustan las ideas muy locas, siento una fascinación por vivir cosas nuevas, sentir, sentir y sentir, es mi manera de mantenerme con vitalidad en esta vida de idas y venidas. Yo nunca pensé que pudiera resultar tan bien, me sentía muy extraña y realmente perdida, pero bueno, eso potencializa mis acciones para poder sacar provecho a todo aquello que la vida me da la oportunidad de conocer.

Este ejercicio me permitió, conocerme más, es algo raro, pero es curioso ver que cuando se pone atención absoluta sobre el discurso propio, los procesos cognitivos y funciones corporales, sencillamente abrimos otra dimensión, una que amplia cada parte de uno mismo, pero no solo eso, como a partir de eso, fui capaz de estar verdaderamente atenta a mis compañeros, no solo oír, sino escuchar, entender, ponerme en su lugar. Yo solo tengo palabras de agradecimiento, por permitirme vivir algo así, son situaciones que cambian la vida, despiertan la curiosidad pero sobre todo las ganas de seguir aprendiendo y explorando técnicas que permiten desarrollar mis habilidades.



Testimonio de Ángeles Quintero, participante de una reunión germinal realizada el 31 de octubre de 2016, en el campus de la Universidad Santo Tomás, en el espacio académico de Motivación y Emoción del cual fuí profesor en ese entonces. Enviado el 2 de noviembre de 2016. Publicado con su consentimiento, y de acuerdo a su indicación con su nombre.

sábado, 17 de diciembre de 2016

lo germinal en perspectiva metafísica (leibniziana)

Desde una perspectiva metafísica leibniziana siento más diáfana la idea de lo germinal

Recientemente he vuelto a leer sobre Leibniz y esta claridad aparece (claridad también de lo misterioso y de lo oscuro de lo germinal)

Esa atención o asesoría que presto en la consultas y en las reuniones germinales se explica o la entiendo mejor desde una perspectiva metafísica que desde una psicológica, que es en cualquier caso - biologicista, conductista, humanista o construccionista - una perspectiva positivista, materialista porque explica nuestros afectos, nuestros ánimos, lo que sucede en nuestra consciencia, desde el mundo, desde la realidad, desde algo que pasa afuera de nosotros, el mundo, el lenguaje, la realidad, los demás, el ambiente.

Aclaro que no se trata de una perspectiva metafísica esotérica (Conny Mendez o El Secreto), sino una metafísica filosófica y más específicamente en la línea de inspiraciones, intuiciones, que me surgen al leer en este ámbito a Leibniz, Deleuze, Bergson, Whitehead.

De ahí el sentido inherente o sintonía o afinidad de pensar lo germinal en otras épocas con la fantasía / imaginación como principios cósmicos (Fantasía principio fundamental del proceso cósmico, 31 de 2011; reflexiones sobre la imaginación, enero 26 de 2011, marzo 4 de 2011; ; psicología como fantasiología , agosto 2 de 2014,  Somos un sueño, un Canto, un Poema, un Deseo, enero 26 de 2012; Una consciencia que nos envuelve, diciembre 1º de 2014). Y haber incluido en previos esquemas de grados de consciencia lo monádico (Modos de expresión de sí mismo, Julio 3 de 2014; Tuidad monádica, Abril 28 de 2013)

Y creo que también por eso es cada vez más intenso el interés en la meditación (reflexiones sobre la meditación, noviembre 10 de 2015; no directividad e interioridad claves del camino en las asesorías y en la meditación, enero 2 de 2016; cuándo y porqué meditar, julio4 de 2016, meditación anapana - poner atención en la nariz hoy, diciembre 12 de 2016). En mi camino, con especial y casi exclusiva atención en la meditación anapana.

Hay aspectos que leer y reflexionar de la escucha y de la ética de la escucha con textos e inspiraciones que encuentro (a nivel personal, interpersonal, ético) en Carl Rogers o en Tom Andersen. Pero el transfondo metafísico define mejor o de forma mas íntima y sincera lo germinal.Y que aún ahí, en lo metafísico, lo germinal no encuentra su definición. Es decir, lo germinal se encuentra más diáfano e integro en esta clase de visión metafísica leibniziana que una visión psicológica pero aún en una reflexión monádica o metafísica lo germinal no se detiene no se colma sigue sin comprenderse en esa dimensión. Aun así es tiempo de mostrarme y mostrarse expresarse expresarme mas asi, en esa lógica metafísica, más genuina, más joyful, más sincera, a la vez más compleja y menos legítima socialmente, al menos apartándose mas seriamente de la legitimidad de lo psicológico, de la psicología como disciplina como ética, etc.

lunes, 12 de diciembre de 2016

meditación anapana - poner atención en la nariz hoy en día

El sólo hecho de dedicar un tiempo, de algunos segundos, a poner atención a la nariz o a la respiración es para la mentalidad actual predominante una desdicha, una angustia, una tensión. Una voz, una orden que introyectamos del mundo actual dice frases como "no pierdas el tiempo", "debes ser productivo todo el tiempo". Esa voz, ese obligación, está en nuestra mente subconsciente.

Y poner atención en la nariz no nos va a estimular ni perceptivamente, ni neurológicamente, ni anímicamente como correr, estar trabajando, estar viendo Netflix o estar revisando nuestro celular. Actividades que valoramos mucho como estar revisando el celular parecen de lejos, necesariamente, intensamente, mejores o más deseables que poner atención en la nariz.

Estos dos son algunos de los factores por los cuales poner atención en la nariz, por más de un minuto, implica en nuestra época un gran esfuerzo.  Estos dos factores por sí mismos pueden implicar que al hacer eso, poner atención en la nariz, pueden generarse también sensaciones de error, estar fuera de lugar, un sin sentido, pereza, hasta la sensación clara de no querer, de rechazo. O de adormecimiento, evasión, etc.

lunes, 5 de diciembre de 2016

De qué se trata un germinal

Una reunión germinal o un germinal es un círculo de diálogo donde se expresa lo que sucede en el tiempo presente, presente en curso, lo que está sucediendo en el círculo, lo que sucede en nosotros, lo que nos sucede durante la reunión.

Se advierte que esta actividad no esta regida por la Psicología como disciplina, profesión o ciencia. Por lo tanto no la rige ningún código deontológico de la psicología (colpsic, apa, etc). Las personas que asisten saben que no están asistiendo a un espacio de atención psicológica, psicoterapia grupal, ni ningún servicio o formato de atención profesional o formal. Asisten bajo su propia responsabilidad y aceptando las orientaciones o si se quiere reglas del germinal:

En lo posible se debe hablar en tiempo presente y de sí mismo ahí, o de sí mismo respecto a los presentes o a lo presente, o de cualidades del círculo o del encuentro

Respetar el uso de la palabra, lo cual debe ser sólo una expresión del deseo de estar ahí para escuchar, para ser testigo de lo que pasa y no como una norma de cortesía o de decencia solamente

Se debe suspender el uso del celular
No se come durante el germinal
Sólo se tomará agua durante los germinales
No se puede fumar dentro del círculo, en lo posible se dispondrá de un espacio aledaño para fumar.

El germinal no tiene un tema en particular, pero dado que hablamos de nosotros mismos o de cualidades del círculo o del encuentro, se tratara siempre de temas del presente y de nosotros. Esto quiere decir que se espera no hablar de temas impersonales como política, cine, ecología, el transporte, etc.

Cada asistente está en el germinal en su propia aventura (aceptando las orientaciones que estamos diciendo). Mi aventura está en el camino de continuar contemplando el multiverso de los afectos, y brindar a otros un modo (o la añoranza de un modo, luego de años de germinales sigue siendo un arte por descubrir o crear), un tiempo, lugar, en el que es posible expresar nuestra consciencia del multiverso de los afectos en nosotros mismos y en ese círculo de intensidades, variedad, mimesis, metamorfosis, misterio que es cada germinal.